Tenía 55 años y aunque parecía el final tenia las fuerzas para reinventarme, Dios me llevaba a algo nuevo.
Durante 27 años dedique mi vida al diseño e industria de la moda.
Junto a mi mamá a quien todos conocen por “Tata”, levantamos una fábrica de ropa cuyos diseños se vendían en tiendas como Oui Boutique, Velasco, González Padín, JC Penney, Sears por supuesto las boutiques locales y más adelante, Macy’s.
Con el paso de los años la industria fue cambiando. Las grandes cadenas comenzaron a importar productos a precios con los que nos era imposible competir. Poco a poco perdimos nuestras cuentas principales y llegó el momento de cerrar la fábrica que tanto esfuerzo nos había costado construir. Doce personas perdieron sus empleos y nos quedamos con deudas y un edificio recién adquirido. La alternativa parecía ser venderlo todo y liquidar deudas. En mi casa me enseñaron a trabajar y a buscar soluciones, así que decidimos reinventarnos como tantas veces vi que lo hizo mi papá.
Tenia el deseo de trabajar, miré a mí alrededor vi algo que todavía tenía: máquinas de coser y telas. Se me ocurrió confeccionar bolsitas de tela para regalos y llenarlas con galletitas. Tenía en casa una batidora, así que comencé a probar recetas y a modificarlas hasta lograr un producto único.
Así nació Cookie Couture.
No teníamos cocina en el edificio, ni equipos, pero cuando Dios te da un nuevo camino provee lo que necesitamos. Nuestra iglesia nos prestó la cocina de su centro educativo durante un año y una amiga nos vendió poco a poco, los equipos que necesitábamos para comenzar. Con los permisos en mano, iniciamos operaciones en octubre de 2008.
Nuestro primer cliente fue La Hacienda Meat Center. Comenzamos entregando unos pocos bizcochos cada semana. Poco a poco ampliamos el menú, llegaron nuevos clientes y crecimos. En el camino continuamos desarrollando productos que nos distinguieran.
En el 2018 Amarilis mi hija, la semana que se divorciaba se encontró tambien sin empleo. Después de más de una década en una Multinacionalen de la industria de alimentos, manejando desarrolló de productos nuevos su plaza se elimino. En unos pocos dias su mundo cambio por completo tenia que empezar todo desde cero.
Era momento para un cambio radical, era su momento de reinventarse.
Al igual que yo en mi momento decidio mirar que tenía a su alrededor, cuáles serían ahora sus prioridades y como queria reconstruir su vida. Decidió entrar al equipo de Cookie Couture como Gerente de Ventas; para crecer nuestra tienda y explorara otros mercados.
Esto trajo cambios: al menú, expandiendo nuestros servicios no solo la venta al por mayor pero entramos en el área de regalos corporativo, trabajando las redes y nuestra tienda física y online. Es ella quien se encargado de convertir el espacio de Cookie Couture a lo que muchos describen como ese lugar donde vienes a recargar, a pasar un ratito que te llene de algo especial y de una vez resuelves el regalito que buscabas, el postre de tu cena y el antojito de la tarde.
Como toda empresa puertorriqueña, hemos enfrentado grandes retos, incluyendo el paso del huracán María, la Pandemia, la inconsistencia de servicios de luz entre muchos otros. Sin embargo, seguimos adelante, adaptándonos y creciendo.
Hoy Cookie Couture cuenta con su propia tienda, donde servimos café, postres y, por supuesto, nuestras famosas galletas. Un lugar que muchos dicen "es que aqui se siente algo diferente, como magia". A eso solo podemos responder que no es magia… aquí se siente la Gracia que Dios tenido con nosotras.
Lo que comenzó con una batidora una cocina prestada y una promesa de Dios hoy es un negocio que continua creciendo cada día. Donde cada cliente se convierte en parte de nuestra familia, dando testimonio de que Dios siempre cuida de nosotros, que la FE no es un sueño, ni un deseo que pedimos, es una acción; es vivir creyendo no solo en Dios pero creerle a Él.
Nuestra historia no es solo la de una mujer que emprende, o que se quedo sin trabajo. Es la historia de mujeres que cuando todo parecia perdido, cuando sería más fácil rendirse entendeieron que a veces, lo que parece un final es el comienzo.
Dios hace nuevas cada vasija rota y lo que queda en su lugar es aun mas bello y preciado. Aquel que busca de Él y esta dispuesto a caminar y aun cuando cuando no vez todo el camino, encontrará el propósito que Dios tiene para su vida.
Madeleine
Lo que nos hace diferentes
- Todo preparado en nuestra fabrica, siempre. Cada producto que sale de nuestra cocina es preparado desde cero, con ingredientes seleccionados y recetas desarrolladas por nosotros.
- Sabor boricua de corazón. Guayaba, coco, limon y los sabores de la isla viven en nuestras recetas.
- Personalizable a tu gusto. Eliges diseño, color, relleno y acabado.
- Para cada ocasión. Desde una cajita de galletas hasta el bizcocho central de tu celebración.
Gracias por dejarnos ser parte de tus celebraciones.

